{"id":11522,"date":"2017-03-07T22:12:24","date_gmt":"2017-03-07T22:12:24","guid":{"rendered":"http:\/\/myaorg.com\/blog\/?p=11522"},"modified":"2018-06-14T22:16:47","modified_gmt":"2018-06-14T22:16:47","slug":"la-ciencia-detras-de-la-meditacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/myaorg.com\/blog\/la-ciencia-detras-de-la-meditacion\/","title":{"rendered":"La ciencia detr\u00e1s de la meditaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>No es una coincidencia que la palabra \u00abmeditaci\u00f3n\u00bb\u00a0y la palabra \u00abmedicina\u00bb; compartan la misma ra\u00edz, \u00abmed\u00bb, que significa \u00abatenci\u00f3n\u00bb. Hay ejemplos tempranos del v\u00ednculo entre la meditaci\u00f3n y la ciencia que se remontan a la \u00e9poca de la antigua Civilizaci\u00f3n Griega. Esto se puede ver con el Dios Hermes, sosteniendo el caduceo medico; una imagen precisa del canal de energ\u00eda Shushuma. Este a su vez, est\u00e1 rodeado por dos serpientes helicoidales Ida y Pingala (energ\u00edas masculinas y femeninas). El mismo esquema tambi\u00e9n se encuentra en la tradici\u00f3n yogui a trav\u00e9s de los siete chakras que est\u00e1n conectados por estos canales de energ\u00eda en nuestro cuerpo humano. Se hace evidente a medida que se profundiza en el estudio del Yoga, que la misma es una disciplina que trabaja para mejorar y refrescar el sistema nervioso. (Es importante recordar que el coraz\u00f3n del Yoga es la pr\u00e1ctica de la meditaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Como seres humanos, podemos afirmar que tenemos el sistema nervioso m\u00e1s evolucionado del planeta. Esto nos permite tener una conciencia m\u00e1s evolucionada. Como resultado, nuestro sistema nervioso refleja la grandeza de la evoluci\u00f3n de la creaci\u00f3n. Es importante mencionar que la clave para entender este proceso es saber lo que el Yoga aporta a nuestros sistemas; Como la pr\u00e1ctica de Asana (Poses del yoga) trabaja claramente en los niveles m\u00e1s profundos de nuestra fascia interna (tejido), ligamentos y tendones, y tambi\u00e9n en un nivel muscular, la pr\u00e1ctica de la meditaci\u00f3n trabaja en nuestro sistema nervioso. Los siguientes son algunos estudios de investigaci\u00f3n que encuentro muy elocuentes para apoyar y explicar esta \u00faltima afirmaci\u00f3n.<\/p>\n<ul>\n<li><em><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022\u00a0<\/span>\u00a0Enero 30 ejemplar de la revista Psychiatry Research: Neuroimaging &#8211; Massachusetts General Hospital-MGH<\/strong><\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>Este estudio se complet\u00f3 en el a\u00f1o 2011 con diecis\u00e9is personas durante un per\u00edodo de ocho semanas. Usando una resonancia magn\u00e9tica, los cerebros de los individuos fueron escaneados. Luego, se les ense\u00f1\u00f3 a meditar. El grupo inform\u00f3 como promedio de pr\u00e1ctica 27 minutos meditaci\u00f3n diaria durante las ocho semanas. Al final del per\u00edodo, una segunda exploraci\u00f3n cerebral mostr\u00f3 que hubo un aumento general de la densidad de materia gris del hipocampo de los participantes; El hipocampo es \u00e1rea del cerebro humano asociada con la memoria, los procesos de aprendizaje, la compasi\u00f3n, la introspecci\u00f3n y la autoconciencia. Los participantes tambi\u00e9n informaron una reducci\u00f3n de los niveles de estr\u00e9s, que se correlaciona con una disminuci\u00f3n de la densidad de materia gris de la am\u00edgdala, la parte de nuestro cerebro que se sabe desempe\u00f1a un papel clave en el estr\u00e9s y la ansiedad. Los grupos de control, que no meditaron, no mostraron cambios cerebrales despu\u00e9s de las ocho semanas.<\/p>\n<ul>\n<li><em><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022\u00a0<\/span>\u00a0\u00a0Universidad de Wisconsin, estudio sobre la respuesta al dolor y amenaza de dolor<\/strong><\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>Este estudio fue realizado por el Dr. Richard Davidson con un grupo de monjes budistas del T\u00edbet y un grupo de voluntarios que no meditaban para observar sus respuestas al dolor y amenaza de dolor. Diez monjes con diez mil a cuarenta mil horas de experiencia de meditaci\u00f3n cada uno y diez voluntarios no meditadores ten\u00edan sus cerebros conectados a EEGs y escaneados por una resonancia magn\u00e9tica. Mientras tanto, los brazos de los participantes fueron sometidos a una aplicaci\u00f3n de calor intenso y se registraron sus reacciones al dolor. Luego se les dijo a ambos grupos que la misma cantidad de calor se reaplicar\u00eda en diez segundos. El grupo no meditador reaccion\u00f3 inmediatamente como si el calor hubiera sido aplicado, a pesar de que el calor a\u00fan no se hab\u00eda aplicado. Los monjes, sin embargo, no reaccionaron prematuramente. Esto demuestra claramente los efectos positivos de la meditaci\u00f3n. Vivimos nuestras vidas a trav\u00e9s de nuestros pensamientos, fabricando en forma continua el futuro en nuestra imaginaci\u00f3n sin haber tenido la experiencia misma. Por supuesto esto afecta a nuestro sistema nervioso en muchos aspectos as\u00ed como pasamos nuestro tiempo innecesariamente perturbados y alarmados.<\/p>\n<ul>\n<li><em><strong><span style=\"color: #000000;\">\u2022\u00a0<\/span>\u00a0Estudio sobre los efectos de la meditaci\u00f3n por UCSF, Escuela de Medicina de Harvard, Icahn School of Medicine en el Monte Sina\u00ed<\/strong><\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>Este estudio fue realizado por la Dra. Elizabeth Blackburne ganadora de un premio nobel, Dr. Rudolph Tanzi PhD, Jefe de Gen\u00e9tica de la Escuela de Medicina de Harvard MGH, y el Dr. E. S. Epel PhD, entre otros. Los resultados fueron publicados en Nature Magazine (el 30 de agosto del 2016). Aqu\u00ed encontraron una clara evidencia de los efectos fisiol\u00f3gicos y f\u00edsicos de la meditaci\u00f3n, observando\u00a0<em><strong>\u00abcambios en la expresi\u00f3n g\u00e9nica, aumentando la actividad de la telomerasa, mejorando la regulaci\u00f3n de la respuesta al estr\u00e9s, la funci\u00f3n inmune y el metabolismo amiloide beta (A\u03b2)\u00bb<\/strong><\/em>. Ademas\u00a0<strong><em>\u201cLos meditadores m\u00e1s entrenados mostraron una mayor diferencia en la red de genes caracterizados por una menor regulaci\u00f3n de la s\u00edntesis de prote\u00ednas y la actividad del genoma viral\u201d<\/em><\/strong>. Este estudio se realiz\u00f3 con asistentes\u00a0<strong>\u00abSeducci\u00f3n del Esp\u00edritu\u00bb<\/strong>, el retiro de meditaci\u00f3n m\u00e1s importante que se realiza anualmente en el Centro Chopra.<\/p>\n<p>Encontr\u00e9 estos tres estudios particularmente relevantes para entender c\u00f3mo la meditaci\u00f3n beneficia nuestras vidas, no s\u00f3lo fisiol\u00f3gicamente, sino tambi\u00e9n f\u00edsicamente. Es muy emocionante ver c\u00f3mo la ciencia, a trav\u00e9s de sus protocolos, est\u00e1 haciendo hincapi\u00e9 en el estudio de la meditaci\u00f3n a medida que esta se populariza y a su vez trae a la luz las formas en las que la meditaci\u00f3n afecta nuestra calidad de vida. Esperanzadamente, estos estudios cient\u00edficos animar\u00e1n a gran cantidad de la poblaci\u00f3n del planeta a explorar esta pr\u00e1ctica, que Patanjali abrev\u00f3 hace 2500 a\u00f1os. \u00c9l exquisitamente la elucid\u00f3 como tal en el comienzo de su Yoga Sutras:<\/p>\n<p><strong>Yoga Citta Vrtti Nirodhah<\/strong><\/p>\n<p>Yoga es el acallar de la mente en el silencio<\/p>\n<p><strong>\u00abTada Drastuh Svarupe Vasthanam\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Cuando la mente se ha asentado, nos establecemos en nuestra naturaleza esencial, que es la conciencia ilimitada.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Por Diego Gesualdi<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Editado por Debbie Wacks<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Los Angeles, 3 de enero de 2017<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es una coincidencia que la palabra \u00abmeditaci\u00f3n\u00bb\u00a0y la palabra \u00abmedicina\u00bb; compartan la misma ra\u00edz, \u00abmed\u00bb, que significa \u00abatenci\u00f3n\u00bb. 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